Si tenés una fábrica de sillones y todavía rellenás almohadones a mano, este artículo es para vos.
No porque sea obligatorio tener una máquina. Sino porque hay un momento en el proceso de cualquier fábrica en que el rellenado manual deja de tener sentido, y vale la pena saber reconocerlo.
Qué es una máquina rellenadora de almohadones
Una rellenadora de almohadones es una máquina que inyecta vellón u otros materiales de relleno dentro de una funda de forma controlada, uniforme y mucho más rápida que el proceso manual.
En lugar de abrir el vellón a mano y meterlo en la funda, el operario carga la tolva de la máquina, coloca la funda en la boquilla y acciona el pedal. La máquina hace el resto.
El resultado es siempre el mismo: mismo peso, misma densidad, mismo tiempo. Sin importar quién opere la máquina ni a qué hora del día.
Cómo funciona la Reldon 23
La Reldon 23 de NyF Argentina trabaja con una tolva de 15 o 25 kg de capacidad. Una carga de 15 kg de vellón se procesa en aproximadamente 10 minutos. Sumando la recarga, el ciclo completo es de unos 15 minutos por tolva.
Para almohadones de 1,5 kg, eso representa 10 unidades por ciclo, lo que da un ritmo de producción de 40 almohadones por hora.
A mano, un operario experimentado tarda unos 15 minutos en rellenar un almohadón de ese tamaño. Eso es 4 almohadones por hora.
La diferencia es 10 veces más producción con la misma cantidad de gente.
Además la Reldon 23 tiene un sistema de retorno automático que recicla el vellón sobrante, una balanza integrada para controlar el peso exacto de cada unidad, y un pedal neumático reubicable para que el operario trabaje cómodo.
El rellenado manual: qué cuesta realmente
El problema del rellenado manual no es solo la velocidad. Es lo que pasa cuando escala.
Si tu fábrica produce 200 almohadones por semana a mano, necesitás aproximadamente 50 horas de trabajo solo para el rellenado. Con la Reldon 23, esas mismas 200 unidades se hacen en 5 horas.
45 horas libres por semana que el operario puede usar en tareas que sí requieren criterio, como el armado, el tapizado o el control de calidad.
Y hay otro problema que pocas fábricas calculan: la inconsistencia. Cuando el rellenado es manual, el peso de cada almohadón varía según quién lo hizo y en qué momento del día. Esa variación se nota en el producto final, y el cliente la nota también.
Cuándo tiene sentido invertir en una rellenadora
No todas las fábricas necesitan una rellenadora desde el primer día. Pero hay señales claras de que llegó el momento:
- Producís más de 50 almohadones por semana y el rellenado consume una parte importante del tiempo de tus operarios.
- Tenés variaciones de peso o densidad entre almohadones de la misma serie.
- El rellenado es el cuello de botella que frena el resto de la línea de producción.
- Estás pensando en contratar más gente para aumentar la producción.
Si te identificás con alguno de estos puntos, el análisis de ROI casi siempre da a favor de la máquina.
Cómo calcular si se paga sola
El ejercicio es simple. Tomá el costo por hora de tu operario y multiplicalo por las horas que dedica al rellenado por mes. Ese número es lo que te cuesta el rellenado manual hoy.
Después compará con el precio de la Reldon 23 y dividilo por ese costo mensual. El resultado es en cuántos meses se amortiza la inversión.
En la mayoría de los casos que vemos en NyF Argentina, la máquina se paga en menos de un año. Muchas veces bastante menos.
¿Querés saber si la Reldon 23 tiene sentido para tu proceso? Contanos cuántos almohadones producís por semana y te hacemos el cálculo. Escribinos por WhatsApp, sin costo y sin compromiso.