En cualquier fábrica que tapice sillas, el asiento es la pieza que más se repite. Y cuando se tapiza a mano, es también la que más variabilidad introduce en el producto final.
Diez minutos por asiento, seis asientos por hora, ocho horas por día. Las manos y las muñecas acusan el golpe antes del mediodía.
Pero el problema no es solo físico. Es de consistencia, y eso tiene consecuencias directas con el cliente.
El problema de tapizar a mano
Cuando el tapizado se hace a mano, la altura del asiento depende de la fuerza y el criterio del operario en ese momento. Al principio del día el resultado es uno. Al final de la jornada, después de horas de trabajo, es otro.
Ese problema se vuelve muy concreto cuando un cliente compra 8 sillas y las recibe con alturas de asiento distintas entre sí. O cuando una fábrica tiene stock tapizado en días o semanas diferentes, con distintos operarios o en distintos momentos de la jornada. El resultado es siempre el mismo: un juego que no es parejo, y un problema que la fábrica tiene que resolver.
La inconsistencia no siempre es visible a simple vista. Pero el cliente que pone las 8 sillas alrededor de una mesa la nota enseguida.
Qué cambia con una prensa neumática
La Prensil 22 de NyF Argentina resuelve los dos problemas a la vez: la inconsistencia y el esfuerzo físico.
Con 400 kgf de fuerza controlada y un plato de 70 cm de diámetro, la máquina hace el trabajo de presión que antes hacían las manos del operario. La altura queda definida por la máquina, no por quien tapiza. Da igual qué día sea, a qué hora de la jornada se haga o quién opere la prensa. Cada asiento sale igual que el anterior.
El tiempo por asiento se reduce a la mitad. De 10 minutos a 5. De 6 asientos por hora a 12. Y el operario deja de acumular tensión en manos y muñecas a lo largo del día, lo que se traduce en menos fatiga y menos errores al final de la jornada.
El rango de trabajo: de 50 mm a 200 mm
Una de las preguntas más comunes que nos hacen es si la prensa sirve para distintos tipos de silla. La respuesta es sí.
Mediante los accesorios provistos, la Prensil 22 adapta su recorrido para trabajar con asientos de entre 50 mm y 200 mm de altura. Eso cubre prácticamente todos los formatos de silla y banqueta que se fabrican en Argentina.
La espuma sobre la mesa de trabajo es un consumible que se desgasta con el uso normal. Su reposición es sencilla y los repuestos están disponibles en Argentina, sin necesidad de importar nada.
Construcción pensada para producción continua
La Prensil 22 está fabricada con chapa de 4,7 mm con corte láser y caño estructural de 80 × 80 mm. El sistema neumático usa componentes Micro de industria argentina, lo que garantiza repuestos disponibles siempre.
Funciona con un compresor de 50 litros, que es lo que la mayoría de las fábricas ya tienen. No requiere inversión adicional en infraestructura.
Cuándo tiene sentido invertir en una prensa neumática
No hace falta tener una fábrica grande para que la Prensil 22 tenga sentido. Hay tres señales claras de que llegó el momento:
- Tus operarios terminan el día con dolor en manos y muñecas por el tapizado.
- Tenés variaciones de altura entre asientos de la misma serie o del mismo pedido.
- El cliente te devolvió o reclamó sillas con alturas disparejas.
Si te identificás con alguna de estas situaciones, el análisis de ROI casi siempre da a favor de la máquina. En la mayoría de los casos que vemos en NyF Argentina, se amortiza en menos de un año.
¿Querés saber si la Prensil 22 encaja en tu proceso? Contanos cuántas sillas tapizás por semana y te ayudamos a hacer el cálculo. Escribinos por WhatsApp, sin costo y sin compromiso.